miércoles, febrero 21, 2018

Encuentro con Luis García Montero


Soy espejo - Claribel Alegría

Brilla el agua
en mi piel
y no la siento
corre a chorros el agua
por mi espalda
no la siento
me froto con la toalla
me pellizco en un brazo
no me siento
comienzo a vestirme
a tropezones
de los rincones brotan
relámpagos de gritos
ojos desorbitados
ratas que corren
dientes
aún no siento nada
me extravío en las calles:
niños con caras sucias
pidiéndome limosna
muchachas prostitutas
que no tienen quince años
todo es llaga en las calles
tanques que se aproximan
bayonetas alzadas
cuerpos que caen
llanto
por fin siento mi brazo
dejé de ser fantasma
me duele
luego existo
vuelvo a mirar la escena:
muchachos que corren
desangrados
mujeres con pánico
en el rostro
esta vez duele menos
me pellizco de nuevo y ya no siento nada
simplemente reflejo
lo que pasa a mi lado
los tanques
no son tanques
ni los gritos
son gritos
soy un espejo plano
en que nada penetra
mi superficie
es dura
es brillante
es pulida
me convertí en espejo
y estoy descarnada
apenas si conservo
una memoria vaga

del dolor.

Claribel Alegría, breve semblanza

La obra de Claribel Alegría es una de las más diáfanas y de las más combativas de América Central. Por un lado sus poemas son obras de arte en su belleza y su sencillez, y por otro lado sus narraciones han denunciado la hegemonía de una clase sobre las otras, de un género sobre otro, manteniendo siempre la mesura y la elegancia de la verdadera obra de arte.



Su poesía es de enorme elegancia, llena de sinceridad, poblada de imágenes coloridas y metáforas riquísimas.

George Yudice afirmaba en 1985 que la escritura de la poeta se caracteriza por una elevada presencia de personajes «fantasmas», de destinatarios ya muertos, como si la autora quisiera hacer de su obra una suerte de «cementerio» literario.

De hecho, entre los temas más recurrentes en la poesía de Alegría destaca el asunto de la muerte, además de la temática del amor, del anhelo, de la conciencia ecológica y del compromiso social.

Hay una copresencia del tema tanatalógico con el tema autobiográfico, como si la autora quisiera escribir un diario íntimo. Por un lado, la muerte atañe a personajes reales que se configuran en la tangibilidad del presente a través de la palabra poética; y por otro, la poeta reflexiona sobre la llegada de su propia muerte.

En la obra de Alegría es constante la idea de transición del presente hacia el pasado contraseñado con la muerte, a través de la reminiscencia de la fisonomía de los familiares. Parece no tener tanto miedo por lo que le pudiera suceder a ella, sino por el peligro de dejar caer en el olvido a los otros.

El desarrollo de su poesía, desde la juventud de Anillo de silencio, pasando por Saudade donde llora la partida de su marido, hasta Otredad muestra una consistencia estilística y una unidad semiótica sorprendente.

Casi que se puede escuchar la voz de Claribel en sus poemas, su voz dulce y evocativa.

Sus palabras:
El oficio de escribir es un oficio como tantos otros, y así como el zapatero tiene que hacer buenos zapatos, el escritor está llamado a comunicar, a comunicar ideas, a comunicar sentimientos.

¿Usted cree que la fuerza de la literatura puede de alguna manera influir en el pensamiento de las personas para conseguir cambios en la sociedad?
C.A.: A veces sí. Por eso es tan delicado eso de escribir, y bueno, a veces puedes cambiar ideologías, —eso depende del escritor, de qué tanta  fuerza tenga él para convencer y de que en realidad esté diciendo la verdad. Pero tiene esa gran arma. Es una gran arma la escritura, y sí, yo pienso que puede hacer cambiar.

Claribel, ¿qué me puede decir con respecto al compromiso político del escritor y de lo privado y lo público en su obra, por ejemplo?
C.A.: Yo, naturalmente, estoy con mis pueblos, por lo que mis pueblos anhelan. Quiero mejorías. Tú has visto cómo estamos aquí de mal. En toda Centroamérica hay mucha pobreza, mucho desempleo. Y claro, entonces, sobre todo en mi narrativa, en mis testimonios, pongo lo que veo, tal como está. Trato de hacer un retrato para que los otros lo miren. En cuanto a los poemas yo no siento que tengan compromiso político. Ya lo he dicho  también, muchas veces. Mis poemas son poemas de amor a mis pueblos. No me siento a escribir poemas sobre algún hecho político. No, de ninguna manera.


A veces los han llamado poemas políticos pero esa no es mi intención porque yo pienso que para hacer literatura política, bueno.., para eso están los testimonios, para eso están los panfletos. Creo que la poesía no. Ahora claro, hay cosas que a mí me han golpeado mucho y también tienes derecho a escribir sobre ellas, ¿no? Algunas muertes, por ejemplo la de Monseñor Romero, que te llegan al corazón, ¿por qué no vas a escribir un poema sobre eso? Igual que una puesta de sol, igual que si estás enamorado, igual que la muerte... Yo a mis poemas los veo, ya te dije, como poemas de amor. Ahora, en lo que sí, verdaderamente, he tratado de retratar situaciones y que puedes decir tienen más compromiso político tal vez, es en los testimonios y en algunas de las novelas.

Extractos de la entrevista Claribel Alegría: Entrevista
(Managua, 29 de abril de 1997)
TONY VELÁSQUEZ
University of Toronto
ISSN: 0210-4547
Anales de Literatura 1-lispanoasnericana ISSN: 02 >0-4547

2000, 29: 327-346

Homenaje a Claribel Alegría en Radio USAL



               




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domingo, febrero 18, 2018

El cielo entre paréntesis en Letras Corsarias

El jueves 22 de febrero a las 17.30 se  presenta en Letras Corsarias 'El cielo entre paréntesis', último libro de la poeta Marisa Martínez Pérsico editado por Valparaíso Ediciones. 

Marisa Martínez Pérsico es una escritora argentina nacida en Lomas de Zamora, Buenos Aires, en 1978. Actualmente reside en Italia. Es Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires y Doctora en Literatura Española e Hispanoamericana por la Universidad de Salamanca. 

Dirige la revista Cuadernos del hipogrifo. Revista semestral de literatura hispanoamericana y comparada. Ha publicado más de sesenta artículos científicos, monografías de investigación, la edición crítica bilingüe de la obra teatral Polifemo (1948) de Leopoldo Marechal, inédita hasta 2016, y la edición de Luis García Montero: Un mundo navegable. Poesía escogida 1980-2016, publicada por la editorial Monte Ávila/Gobierno Bolivariano de Venezuela en 2017. Desde 2013 es periodista cultural del periódico argentino La Nación.

Ha sido invitada a festivales y encuentros internacionales entre los que quisiera destacar el Festival de Poetas Venezolanos en la Universidad de Salamanca (2009), XVIII y XIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos en la Universidad de Salamanca y Teatro Liceo (2015 y 2016), y muchos mas tanto en España, como en India y Latinoamérica.  


Desde su primera obra aparecida en 1998, Marisa Martínez Pérsico ha publicado cinco poemarios Las voces de las hojas, Ediciones Baobab, Buenos Aires, 1998; Poética ambulante y otros poemas, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 2003, Los pliegos obtusos, Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 2004; La única puerta era la tuya, Verbum, Madrid, 2015; y ahora El cielo entre paréntesis, Valparaíso Ediciones, 2016-2017.

Su poesía es fluida y clara y sus poemas conforman un conjunto singular, con una voz que ya le era propia y única en sus inicios, pero que el tiempo ha reportado matices de gran hondura.

 Dice Marisa en el prólogo:
Colocar el cielo entre paréntesis implica poner las certezas en suspenso, sospechar de los principios rectores, poner en entredicho verdades adquiridas y admitir la duda. Si hacer un paréntesis es, además, tomarse una pausa o un descanso, poner el cielo allí dentro es una celebración  de  la libertad.

EL CIELO ENTRE PARÉNTESIS

Que las cosas
se acomoden en su molde
no significa
que se hayan vuelto nuestras.
Tal vez quiera decir
que el árbol de la ausencia
ha echado tallos y raíces
en la tierra indicada.
Como a un comensal inesperado,
hay que aprender a dar
el sitio exacto
también al vacío.

Encuentro con Luis García Montero